La factura de la luz tiene dos partes principales: lo que pagas por la potencia que tienes contratada, uses o no la luz, y lo que pagas por la energía que consumes. Sobre las dos se puede actuar.
1. Ajusta la potencia contratada
La potencia es la cantidad de electricidad que puedes usar a la vez. Muchas viviendas y negocios tienen contratada más de la que necesitan porque nunca la han revisado. Con la curva de consumo, que tu distribuidora registra a través del contador, se puede ver cuál es el máximo real que alcanzas y ajustar la potencia con margen.
2. Aprovecha las horas baratas
En la tarifa 2.0TD, la de hogares y pequeños negocios, el precio cambia según la hora:
| Periodo | Laborables | Fines de semana y festivos nacionales |
|---|---|---|
| Punta | 10 a 14 h y 18 a 22 h | — |
| Llano | 8 a 10 h, 14 a 18 h y 22 a 24 h | — |
| Valle | 0 a 8 h | Todo el día |
Programar la lavadora, el lavavajillas o la carga del coche eléctrico en valle reduce el coste sin cambiar de compañía.
3. Elige bien el tipo de precio
- Precio fijo: pagas lo mismo por kWh durante el contrato. Da tranquilidad y facilita el presupuesto.
- Precio indexado: sigue al mercado mayorista. Puede salir más barato si concentras el consumo en horas de precio bajo, pero tiene más variación.
- Tarifa regulada (PVPC): precio fijado por la normativa y ligado al mercado. Es necesaria para acogerse al bono social.
4. Compara comercializadoras
El mismo consumo puede costar bastante distinto según la comercializadora y la oferta. Al comparar, fíjate en el precio de la potencia y de la energía, en si hay permanencia y en los servicios añadidos que encarecen la factura. Cambiar de comercializadora no supone cortes ni cambio de contador.
En Grupo Area 23 trabajamos con una amplia cartera de comercializadoras. Envíanos tus últimas facturas y te diremos, por escrito y sin compromiso, si puedes pagar menos. Más información en ahorro en la factura de la luz.
